Vuelos pindaricos: la gentrificación

Tengo una pasión inmoderada por vuelos pindáricos y la búsqueda de conexiones entre temas aparentemente diferentes. Y esto no es nada nuevo. Digamos que los considero unos ejercicios básicos para la supervivencia de mi cerebro y, sobre todo, creo que puede que sean la única forma de diferenciar la mera información del verdadero conocimiento (¿os acordáis de la imagen de los puntitos de @Gapingvoid? Bueno, esto es exactamente). Pues hace unos días me leí uno tras otro dos artículos que no tenían nada que ver entre ellos en realidad, pero que, de repente, han generado la acepción en mi cabeza del neón con la escrita “gentrificación”.

Voy por orden e intento explicarme mejor. La noticias eran las siguientes:

Noticia nº 1 (es del año pasado, sí, es un poco vieja): Meryl Streep ha comprado una villa en Salento, la zona del mundo donde nací, la última franja de tierra de Apulia, la región del sureste, la zona que – como siempre aclaro – “está justo enfrente de Albania y Grecia”. El Salento (y más en general la región Apulia) se está llenando, desde hace unos pocos años, de actores, actrices, empresarios y empresarias de la jet-set internacional (la jet-set de las revistas, básicamente). Todos enamorados de esta tierra, todos con ganas de comprar granjas o casas para renovarlas (probablemente al estilo Shabby-Chic/ Etno – No Global/ Italiano – Años 50), todos que quieren sumergirse en la naturaleza no contaminada de este lugar, exaltado también por el New York Times. Y, como resultado, la zona se ha puesto de moda: miles de turistas abruman cada año esta tierra secular (aunque sí, para decir la verdad, no sé si fue primero el huevo o la gallina, es decir, si primero llegó el turismo de masa o primero el de élite. Pero no es este el punto).

London, Chance Street, graffiti by ROA

Noticia nº 2 (reciente): El Street Art y el amor por el writing/grafiti se difunden rápidamente, son irrefrenables.

[Entre comillas: es increíblemente irrefrenable también el hecho de que el término Street Art haya fagocitado el término writing/grafiti. Se trata de dos movimientos diferentes, hay que repetirlo].

En resumen, Roma fue invadida por grafiteros de todo el mundo que han llenado con sus piezas las paredes de las zonas más perifericas (y no). Por lo tanto, para facilitar la visita guiada al nuevo “arte de tendencia”, han creado una aplicación ad hoc (StreetArt Roma) que permitirá identificar fácilmente las “piezas”; el vice alcalde Luigi Nieri ha anunciado también que, para el Jubileo, va a crear “rutas especiales para dar a conocer a los turistas y a los romanos el arte de la ciudad entera, dentro y fuera de los museos, con autobuses turísticos de dos pisos que también veremos por Tor Bella Monaca u Ostia“. Una obra colosal: más de 300 piezas creadas por 120 artistas de todo el mundo (Hitnes, Maupal, Mr. Kleva, Eduardo Kobra, Blu, Liqen, Sten Lex, Lucamaleonte etc. etc. etc.).

¿Qué es lo que enlaza estas dos noticias, aparentemente desconectadas entre ellas? Un concepto moderno, un fenómeno que ha salido de los confines de Nueva York y Londres (a una distancia de treinta – cuarenta años), un instrumento de política exquisitamente neoliberal con un nombre que lo dice todo: gentrificación. La etimología de la palabra (no exactamente agraciada) reconduce al termino anglófono gentry que, al principio, indicaba la nobleza inglés y, más tarde, la burguesía o la clase media.

¿Qué es, por lo tanto, el fenómeno de gentrificación?

Brick Lane - London

En el apartado “Léxico del Siglo XXI” de la Enciclopedia italiana Treccani hay una definición que me parece bastante sencilla, fácil de entender y desprovista de los clásicos atavíos “intelectuales” que tanto confunden (y aburren):

Término acuñado en 1964 por R. Vidrio y con el que se indica el fenómeno de la regeneración y renovación de las zonas urbanas, que se manifiesta, desde el punto de vista social y espacial, en la transición de la economía industrial a la post-industrial. La gentrificación es típica de las “ciudades globales”, asociada a las políticas neoliberales, con una fuerte permeabilidad de las arenas públicas locales a los intereses del capital privado. Los efectos de la gentrificación consisten en un cambio radical de las zonas más desfavorecidas (inner city) de las ciudades industriales, en términos de entorno construido – a través de la demolición, reconstrucción o rehabilitación de los barrios históricos más decadentes – y de la composición social.

En pocas palabras, dicho fenómeno, que se difundió a principios de los años ’70 en la Gran Manzana y, a continuación, en los suburbios de Londres, es lo que subyace a la mayoría de las políticas estatales/municipales que se rigen por palabras claves como “regeneración urbana”,”recalificación urbana”,”renacimiento urbano” y parecidas. El capital privado (y quienes lo poseen) considera de gran interés y una suculenta oportunidad de beneficio, la colaboración con las instituciones y los gobiernos locales para comenzar el proceso de regeneración de las áreas identificadas como las más atractivas.

¿Queréis un ejemplo? El Raval en Barcelona, ​​la Alameda de Hércules en Sevilla, Brick Lane en Londres, Torpignattara y Tor Bella Monaca en Roma y muchos más, todas áreas que antes se consideraban marginales, peligrosas, habitadas por una fauna variada y colorida (en su mayoría por inmigrantes, prostitutas, obreros y “gente de mala reputación”) y que son ahora el centro cool y de moda de la ciudad.

Identificada, por lo tanto, la zona a “regenerar”, se actúa una “limpieza” total del lugar, que se vuelve apetecible para las clases propietarias; el resultado es que se provoca un aumento exponencial de los precios inmobiliarios y la eliminación, por razones puramente económicas, de los autóctonos. El proceso de gentrificación tiende, por lo tanto, a crear verdaderos “enclaves exclusivos”, contribuyendo a una materialización espacial de la polarización social, resultado, desde la perspectiva urbana, del proceso de globalización.

¿Seguro que la “regeneración urbana” es un fenómeno totalmente positivo?

Elisabetta

Foto: Elisabetta

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2 responses to “Vuelos pindaricos: la gentrificación

  1. Interesante artículo. En mi opinión, la gentrificación no es para nada un proceso positivo si las instituciones ignoran la voluntad de los habitantes de los barrios en pro de los intereses del capital privado. El Museo de los Desplazados es un archivo con material audiovisual proporcionado por personas y colectivos que han vivido y/o combatido procesos de gentrificación de primera mano.
    Saludos Cordiales,
    Sandro
    http://www.lefthandrotation.com/museodesplazados/

    • Muchísimas gracias Sandro por tu aportación, de hecho hemos decidido divulgar el enlace del Museo que nos has enviado (lo puedes ver en nuestro muro del facebook).
      El proceso de gentrificación es por su definición un producto neoliberal con nada de aporte sociológico, al revés, al servicio del capital privado y de las tácticas del mercado.
      Mi objetivo era aquel de estimular al pensamiento crítico de manera soft, dado que – lastimosamente – se conoce muy poco dicho fenómeno (y en Italia menos que en España).
      Gracias por leernos! un saludo.
      Elisabetta

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