“¿Dónde acaba esto, #Turquía?”

En la Universidad Bilgi de Estambul aun quedan algunos restos de un tiempo en el que las relaciones UE-Turquía estaban en mejor forma. Se encuentran en la sexta planta del edificio principal del Campus Dolapdere de Bilgi. Pinchados en la pared, frente a la entrada de la biblioteca, los visitantes encuentran un puñado de posters que representan a los ciudadanos turcos “corrientes”: un vendedor de fruta, un tendero, una ama de casa. Los protagonistas, sin duda, parecen muy optimistas. En el título puede leerse “AB sensiz olmaz”, que, libremente traducido, significa “La UE no es posible sin ti”. Los posters probablemente fueron impresos a principios del año 2000 durante la “Época dorada de la Europeización”, cuando una gran mayoría de la población turca apoyaba que su país formara parte de la Unión Europea. Actualmente esas imágenes se sienten como algo casi nostálgico…

Where does this end #Turkey?” (“¿dónde acaba esto, #Turquía?”) Štefan Füle publicó este tweet el 27 de marzo de 2014. Él ha estado trabajando como Comisario Europeo para la Política de Ampliación y Vecindad de la UE desde 2010. A través de Twitter, Füle comentaba la decisión del gobierno turco de bloquear Youtube y Twitter antes de las elecciones locales turcas del 30 de marzo de 2014. La prohibición fue establecida para prevenir la difusión de cintas filtradas sobre el Primer Ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, y otros políticos y que minaban la credibilidad del Gobierno. Füle además escribió que “la libertad de compartir información debe ser respetada, cualquier limitación debe ser proporcionada”. Él no fue el único político que criticó las recientes actuaciones del Gobierno para reprimir la libertad de expresión a través del bloqueo de los servicios de los medios de comunicación: la protesta popular fue enorme.

Neelie Kroes, Comisaria Europea para la Agenda Digital, comentó en Twitter que la prohibición era “otro desesperado y deprimente movimiento en #Turquía. Apoyo a todos los defensores de la verdadera libertad y la democracia”. Y Martin Schulz, Presidente del Parlamento Europeo, publicó la siguiente declaración: “Condeno firmemente la prohibición de Twitter en Turquía, que sigue a otras amenazas anteriores de PM Erdogan contra otros medios de comunicación. PM Erdogan parece estar llevando a cabo una campaña contra todos los medios de comunicación y prensa que no es capaz de influenciar o controlar de forma directa. Este giro autoritario es un ataque directo contra la libertad de expresión en el país (…) Amordazar internet, los medios de comunicación y la prensa libre y politizar magistrados no son buenas recetas para acercarse a la Unión Europea”. Debido al reciente desenvolvimiento político en Turquía, especialmente en relación a los Derechos Humanos, la democracia y el Estado de Derecho, las relaciones UE-Turquía parecen estar ahora en punto muerto. Los compromisos con los Derechos Humanos y la democracia suponen uno de los más importantes retos para las actuales relaciones UE-Turquía.

En general, siempre ha habido retos para las relaciones UE-Turquía desde la firma del Acuerdo de Ankara en 1963. La Comunidad Europea percibía a Turquía en un principio como una “pareja estratégica” más que como un “miembro natural de la comunidad”. Turquía, por otra parte, luchaba con sus políticas domésticas y extranjeras para cumplir con las condiciones para la adhesión, a saber, golpes militares y la crisis en Chipre. Sin embargo, cuando la UE aceptó a Turquía como país candidato, la voluntad reformadora de Turquía cambió considerablemente. El período desde finales de los ’90 hasta 2005 o la “Época dorada de la Europeización” es percibida generalmente como un período de avances positivos y acercamientos entre Turquía y la Unión Europea. Consecuentemente, los diálogos sobre la adhesión se abrieron en 2005. La condicionalidad de la UE llevó a reformas importantes dentro del campo de libertades fundamentales como la introducción de un nuevo Código Penal o la abolición de la pena de muerte. En el período posterior a 2005, las reformas fueron llevadas a cabo en relación con la lucha contra la tortura y los tratos inhumanos y degradantes gracias a la ratificación del Protocolo Facultativo a la Convención de la ONU contra la tortura (OPCAT) en septiembre de 2011.

Sin embargo, la situación general en relación con los aspectos políticos de los Criterios de Copenhagen – como los Derechos Humanos o el Estado de Derecho – eran contradictorios. Las peticiones ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDDHH) aumentaron significativamente después de 2005. La ONG Reporteros sin Fronteras señalaba a Turquía en 2012 como “la cárcel más grande del mundo para los periodistas”. Turquía era parte en casi la mitad de los casos presentados ante el TEDDH en relación con violaciones del derecho a la libertad de expresión: entre 1959 y 2013 se dictaron un total de 544 sentencias, de las cuales 224 estaban relacionadas con Turquía. Para los periodistas que cubrían los asuntos kurdos la situación continuaba siendo muy difícil.

Según un reciente monitoreo de BIA Medios y Libertad de Expresión, 59 periodistas y 23 editores permanecieron en la cárcel a principios de 2014. Dentro de estos dos grupos, 56 personas están procesadas en base a la Ley Antiterrorista de Turquía y los apartados del Código Penal relacionados con “organizaciones terroristas”. Uno de los pasos positivos que se mencionan son las negociaciones de paz sobre la cuestión kurda, así como el ” cuarto paquete de reforma judicial” que fue aprobado en abril de 2013 por el gobierno. Dentro de este proyecto de ley no había reformas que afectaran a los artículos 6 y 7 (Ley Antiterrorista) con respecto a las “organizaciones ilegales” y “propaganda terrorista”.

Un “proceso de paz ” con el PKK se inició entonces para resolver este conflicto de larga duración. Hasta el momento, se está desarrollando de manera positiva lo que lleva a un alto el fuego y en 2013 no se han reportado muertes por ninguno de ambos lados. Por otra parte, el 30 de septiembre de 2013, el gobierno turco anunció un “paquete de democratización”, que alivió algunas barreras para los partidos políticos y permitió el uso de lenguas y dialectos de las escuelas privadas diferentes al turco, principalmente kurdo. El gobierno eliminó las sanciones penales por el uso de las letras Q , X y W en kurdo y decidió crear un instituto sobre el lenguaje y la cultura romaní.

 Captura de pantalla de Youtube  que sigue bloqueado en Turquía

Captura de pantalla de Youtube que sigue bloqueado en Turquía

En cuanto a la sociedad civil de Turquía, la Comisión puso de relieve las protestas en Parque Gezi en junio de 2013: “El debate democrático se está extendiendo, en particular mediante los medios de comunicación social, se expresa más allá de la política de partidos tradicionales, incluso a través de las manifestaciones”. Por otro lado el informe criticó la dura posición adoptada por el gobierno turco al socavar el derecho de reunión pacífica y de libertad de expresión. Según Human Rights Watch cientos de personas fueron acusadas posteriormente por participar en manifestaciones no autorizadas y resistencia a la autoridad. Varias decenas de casos con cargos de terrorismo fueron presentadas contra los manifestantes.

El derecho a la libertad de expresión está en juego y esto podría representar una amenaza para la integridad de “la nación”. Esta interpretación se basa en varios artículos de la Constitución turca, el Código Penal y la Ley Antiterrorista. Aunque ha habido reformas y modificaciones desde el año 2005, el carácter general sigue siendo restrictivo. El artículo 26 de la Constitución de Turquía dice: “El ejercicio de estas libertades puede estar restringido por fines de la seguridad nacional, el orden público, la seguridad pública, la protección de las características básicas de la República y la integridad indivisible del Estado con su territorio y nación […] “, así como el infame artículo 301 del Código Penal dice: “insultar a la nación turca, a la Gran Asamblea Nacional, al gobierno o a los órganos judiciales del Estado”.

Tras el informe intermedio de la Comisión sobre Turquía a finales de 2013, el presidente turco, Abdullah Gül ha aprobado dos nuevas leyes. Ambas han contribuido a frenar aún más la libertad de expresión y contribuyen al debilitamiento del poder judicial. Una enmienda proporcionará al gobierno más influencia en el nombramiento de jueces y fiscales. Se criticó entonces por contravenir los principios básicos de imparcialidad y limitar la influencia del Consejo Superior de Jueces y Fiscales (HSYK). La segunda ley permite a las autoridades estatales reforzar el control en Internet, por lo que es posible bloquear contenido específico dentro de un corto período de tiempo. Estas medidas son generalmente percibidas como herramientas de control para las investigaciones y difusión de la información con respecto a las acusaciones de corrupción.

Yaman Akdeniz, profesor de derecho en la Universidad Bilgi de Estambul, sostuvo en una entrevista con Hürriyet Daily News que la nueva ley es “el primer paso hacia la sociedad de vigilancia”. Y continuó diciendo que es “evidente por las modificaciones que las autoridades están llevando a cabo que quieren controlar el daño político causado por vídeos o archivos de audio que se filtran en Internet, o de ciertos documentos de tipo WikiLeaks, en las investigaciones de corrupción. Quieren ser capaces de controlar la fuga de documentación que pudiera ser perjudicial para el gobierno”.

Los políticos de la UE plantearon varias veces su preocupación por los acontecimientos recientes. Privar a más de 10 millones de personas de utilizar Twitter difícilmente puede ser compatible con el Convenio Europeo de Derechos Humanos y de la Constitución de Turquía. Twitter, Facebook y YouTube son herramientas cruciales para el derecho a la libertad de expresión en Turquía. Al derribar en Twitter y YouTube, que proporcionan una alternativa a los medios tradicionales de Turquía, incluso los políticos más entusiastas dentro de la UE podrían ahora ser reacios con respecto al proceso de adhesión. En Bruselas, los políticos probablemente todavía favorecen los carteles que dicen que “La Unión Europea no es posible sin ti.” Sin embargo, es posible que deseen agregar otros, que digan: “La UE no es posible sin los derechos humanos.”

Ralf

Foto: Ralf

Fuentes:

  • Senem Aydın-Düzgüt and E. Fuat Keyman (2012): “EU-Turkey Relations and the Stagnation of Turkish Democracy“, IPC-IAI-GMF Working Paper, No.2.

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