Latinoamérica

En la serie de pinturas conocida en su globalidad como Vía Crucis Latinoamericano, realizada por el argentino Adolfo Pérez Esquivel en el año 1992, en recordación a los 500 años del inicio de la conquista de América, siguiendo la lógica y estructura del camino de la cruz católico que recoge la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, el artista incorpora las problemáticas históricas y actuales de Latinoamérica: guerras civiles y guerrillas de diversa intensidad, el hambre, la marginalidad, desigualdades sociales, el despojo de tierras, la indiferencia de las grandes urbes, dictaduras militares, represión, deuda externa, daños al medio ambiente, discriminación. Aparece también la multiplicidad de rostros del continente, pueblos indígenas oprimidos, campesinos y trabajadores rurales, blancos, mestizos, negros descendientes de esclavos africanos, niños y niñas de la calle, familiares de desaparecidos forzados y víctimas de las dictaduras, entre otros.

Descripción similar realiza sobre la sociedad mexicana el pintor Diego Rivera en su célebre mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, el poeta afroperuano Nicomedes Santa Cruz en su poema América Latina y más cercano en el tiempo el popular Calle 13 en diferentes interpretaciones.

Vía Crucis Latinoamericano, Adolfo Pérez Esquivel. 1992

Vía Crucis Latinoamericano, Adolfo Pérez Esquivel. 1992

Con estas mínimas referencias provenientes del mundo del arte latinoamericano pretendo presentar la complejidad de realidades particulares en las que se confunden no sólo la diversidad cultural proveniente de numerosas vertientes, sino también distintas formas de analizar el devenir histórico, disímiles comprensiones acerca de sus implicancias actuales y proyección hacia el futuro, variados juegos y relaciones de poder, mitos con realidades, idiomas autóctonos con foráneos, voces antes acalladas que hoy se hacen escuchar con renovada potencia, lo maravilloso con lo nefasto, las carencias con las búsquedas. Estas mismas u otras circunstancias se presentan en diferentes regiones del mundo frente a un paradigma tradicional que pretende presentar universalidad y homogeneidad.

Ante tan complejo material es de toda lógica que la teoría y práctica de los derechos humanos aborde y se implique abiertamente con tal contexto. Desde esta perspectiva emprendemos también el acompañamiento a los pueblos originarios y a otros sectores oprimidos. Nuestro desafío, consiste en comprometernos con los procesos de lucha por la dignidad humana y la igualdad, reconocer la incertidumbre del futuro, traspasar las barreras geográficas territoriales, transitar el camino de emancipación desde el colonialismo hacia la solidaridad de los pueblos, valorar la presencia y aportes de todas las vertientes que configuran el complejo escenario global, comprender los procesos, ensayar ejercicios de reciprocidad respetuosa y establecer posibles alianzas interculturales que nos abran paso hacia salidas creativas y apropiadas en las condiciones actuales.

Rodrigo

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s